Incendios forestales alertan por daños socioambientales en las bioregiones del Chaco, Amazonía y Delta del Paraná

Ago 28, 2020 // By:AnaHerrera // No Comment

Organizaciones urgen la intervención de instancias en Argentina, Paraguay, Bolivia y Brasil para atender incendios y frenar prácticas agroextractivas causantes de ecocidio y detrimento de oportunidades de subsistencia para los pueblos aislados circundantes.

Aunque las quemas controladas son prácticas habituales para la regeneración de los suelos, desde la perspectiva de la comunidad Ayorea, los incendios de 2019 representaron un punto de quiebre con la relación entre hombre/naturaleza.

De acuerdo al Informe Trinacional: Incendios y Deforestación en Territorios con Registros de Pueblos Indígenas en Situación de Aislamiento, durante el 2019, tanto el Chaco como la Amazonía sufrieron incrementos en las tasas de incidencia de incendios forestales y deforestación, escenario que en el 2020, comienza a repetirse.

Esta situación agrava la condición de vulnerabilidad extrema en la que se encuentran los grupos aislados, pues los incendios y la deforestación destruyen los territorios que son su hogar, donde desarrollan su cultura, y de los que depende su subsistencia.

Extraida de Comunidades en Acción

El chaco, esa “otra Amazonía”, entre las fronteras de Argentina, Bolivia y Paraguay, enfrenta las peores tasas de deforestación a nivel mundial, de acuerdo a la universidad de Maryland.

Para Antenor Vaz, autor principal del Informe y consultor de Land is Life, organización que actualmente ejerce la secretaría del Grupo de Trabajo en cuestión, los pueblos indígenas en aislamiento no tienen contacto con la población circundante, lo que significa que dependen fundamentalmente de sus bosques “todos los recursos que necesitan para sobrevivir los consiguen en el bosque”, conforme siga avanzando el modelo de desarrollo agroextractivista exportador, están amenazados.

Para la realización de este informe, se siguió una metodología colaborativa, en la cual participaron representantes de diversos pueblos indígenas para analizar 99 territorios, lo que les permitió constatar el alarmante aumento de los focos de calor en el año 2019, con relación al 2018: 258% en Bolivia, 259% en Brasil, y 185% en Paraguay.

El informe destaca que el común denominador en el origen del incremento de los fuegos forestales es la acción humana, impulsada por situaciones como prácticas expansivas de los agronegocios y de las industrias extractivas; aunado a la falta de marcos regulatorios efectivos para la protección de los pueblos indígenas aislados.

Según el mismo informe, Bolivia registró 6,4 millones de hectáreas quemadas en 2019, con una ocurrencia en tierras bajas del 94%, mayormente en los departamentos de Santa Cruz (65%) y Beni (29%), ubicados en la Cuenca del Amazonia boliviana. Además se reportó que, en ese mismo año, 36 territorios indígenas fueron afectados por incendios forestales, con un total de 226,714 hectáreas quemadas.

En el caso de Brasil, se refiere que la articulación criminal de diversos grupos de productores para desmantelar grandes extensiones de selva, ha creado incendios forestales e incrementado la frontera agrícola, como una forma de continuar con la expansión de agronegocios y de industrias extractivas. El gobierno del presidente actual, Jair Bolsonaro, desde su inicio, se ha mostrado favorable a la apertura de las selvas amazónicas a diversas formas de explotación y extracción de recursos.

Fotografía – Brasil Amazonía- Esteban Barrera

Por su parte, Paraguay señala que “Los daños para la biodiversidad regional son graves y, en muchos casos, irreversibles. Esos daños oscilan entre la extinción y el quiebre de la dinámica de las diferentes poblaciones de fauna; la composición de los ensambles de flora y, sobre todo, la degradación de la calidad de los hábitats locales.” El desplazamiento representa mayores riesgos para los aislados que ahora deben buscar otras áreas para  refugiarse en un territorio con menos bosques.

Frente a este difícil panorama, el grupo de trabajo propone apoyar iniciativas de pueblos indígenas y sus organizaciones, mediante el fortalecimiento de formación de brigadas indígenas de combate y prevención de incendios, como los “Guardianes del Bosque”, los cuales, por su propia voluntad, se han organizado para proteger sus territorios.

Así mismo, conmina a que en el año 2020 los organismos multilaterales insten a los Estados boliviano, brasileño y paraguayo a establecer un régimen de emergencia, y en cooperación con organizaciones indígenas y afines, se generen programas preventivos, de monitoreo y de extinción de incendios, así como planes de prevención de incendios que consideren los registros de los Pueblos Indígenas Aislados.

Por último llama a que en los 3 países se legisle una propuesta de una Política Nacional de Manejo Integrado de Incendios que incluya un Plan de Prevención y Combate a la Deforestación en la Amazonia, el Gran Chaco y Cerrado.

Humedales del Delta del río Paraná en peligro

Por su parte, en Argentina, organizaciones de la sociedad civil solicitaron la intervención de las Organización de las Naciones Unidas a través de una carta dirigida al Relator Especial sobre Derechos Humanos y el Medio Ambiente.

Extraído de Wetlands Internacinal

“Desde febrero, nuestras organizaciones vienen advirtiendo del riesgo de una nueva crisis de incendios, como las que se han dado en veces pasadas, en razón de las condiciones meteorológicas e hidrológicas reinantes. Sólo en el Delta del Paraná se han registrado hasta el momento cerca de 25 mil focos que afectaron 300.000 hectáreas. Estos sucesos impactan severamente en la biodiversidad, así como en la salud y seguridad de las personas que habitan especialmente en el sector de islas del Delta del Paraná, muchas de ellas en situación de vulnerabilidad y sin acceso a servicios esenciales; así como a las y los habitantes de ciudades cercanas como Rosario, la tercera urbe más poblada del país”, manifiesta la misiva firmada por la Fundación Ambiente y Recursos Naturales, Taller Ecologista, Fundación Cauce y Casa Río.

 

De acuerdo a la información socializada por el Ministerio de Seguridad de la Nación, en Argentina casi la mitad de sus 23 provincias, se han visto afectadas por incendios. Hasta el momento se tiene registro de 175 mil hectáreas quemadas en todo su territorio, y la cifra sigue en aumento.

“Queremos requerirle formalmente a su persona que intervenga con suma urgencia ante esta crisis socioambiental reinante en Argentina, en apoyo a la lucha de años de la sociedad civil por la sanción de una Ley Nacional de Humedales y una efectiva implementación de la Ley de Bosques Nativos, entre otra legislación socioambiental, así como por la salvaguarda de los derechos de pueblos originarios y comunidades locales, tradicionales e isleñas, y en general de toda la ciudadanía argentina”, agregaron las organizaciones ambientalistas.

Y es que desde hace meses los casi 20 mil km2 de humedales en el Delta del Paraná, se han visto amenazados por las quemas descontroladas derivadas de actividades agrícolas y la temporada de sequía que, en medio de la pandemia, adquirió un matiz de impunidad y riesgos ecológicos y sociales sin precedentes en la región.

Fuentes:

Comunicado de prensa Colmena LAB  

Infobae

 

Otras referencias:

Noticias ambientales

Dw

Foto de Portada: Paraguay -El Chaco- Miguel Ángel Alarcón

 

 

 

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